La familia Notario transita su cuarta estadía en la Casa Ronald McDonald, donde actualmente viven desde hace tres meses junto a su hija Mili. El 15 de enero de 2026, Mili recibió un trasplante renal, con su mamá Bernardina como donante, marcando un momento clave en su tratamiento y en la historia familiar.
En este proceso, destacan el acompañamiento recibido como fundamental para poder sostenerse. “Estamos muy agradecidos”, comparten, y señalan lo difícil que hubiera sido afrontar los gastos y traslados sin este apoyo. Poder estar cerca del hospital, contar con un espacio cómodo y con servicios básicos como el desayuno diario, hizo una gran diferencia. También valoran el trato humano: “Acá no te sentís tan solo”, dicen, resaltando la cercanía de los voluntarios y el acompañamiento de otras familias.
Hoy, mientras realizan los últimos controles y esperan el alta definitiva para regresar a su hogar, la familia atraviesa este momento con alivio y esperanza. Porque en este camino, la Casa se convirtió en ese lugar que les permitió estar cerca, acompañarse y seguir adelante en uno de los momentos más importantes de sus vidas.