Fabricio y su familia

Fabricio viaja junto a su familia para continuar su tratamiento. En la Casa Ronald encuentran un espacio para acompañarlo y transitar cada etapa con mayor tranquilidad.

Celia y Hernán llegaron desde Comodoro Rivadavia, Chubut, a la Casa Ronald McDonald junto a su hijo Fabricio, quien debía realizarse una cirugía de corrección de columna en el Hospital Italiano. Ingresaron por primera vez en enero de 2024 y, desde entonces, continúan viajando para sus controles semestrales. 

En ese proceso, destacan lo importante de contar con un espacio que les permita organizar su día a día con mayor tranquilidad. Poder cocinar, lavar la ropa, descansar en una habitación propia o compartir momentos en los espacios comunes hace una gran diferencia. También valoran especialmente la cercanía con el hospital y la posibilidad de ir y venir con facilidad. “Tener un lugar para descansar y estar cerca es muy importante”, comparten. Para Fabricio, además, la Casa es un espacio de disfrute, donde encuentra momentos de juego y distracción que alivian el proceso.

Pero sobre todo, resaltan el acompañamiento humano. “En una palabra, es familia”, dice Celia, destacando la contención que encuentran en otras familias que atraviesan situaciones similares. Entre charlas, momentos compartidos y espacios de encuentro, encuentran apoyo, alivio y la seguridad de no estar solos. Porque en cada estadía, la Casa se convierte en ese lugar donde pueden descansar, acompañarse y reunir fuerzas para seguir adelante junto a Fabricio.

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